La cola de los transportistas de carbón disminuye en el norte de China

La cola de los transportistas de carbón disminuye en el norte de China

Los compradores chinos de carbón australiano están encontrando nuevos mercados para vender sus sustancias prohibidas, ayudando a aliviar las colas de los barcos en el norte de China que han dejado varados a más de 1.100 marineros este invierno.


Pekín ha prohibido una serie de productos australianos, incluido el carbón, después de que Canberra pidiera una investigación internacional sobre los orígenes del coronavirus. Muchos buques carboneros han quedado varados en los fondeaderos chinos, algunos desde junio del año pasado.


El enorme descuento del carbón australiano debe hacer reflexionar a las autoridades


 Los datos más recientes de Braemar ACM muestran que a finales de la semana pasada había 19 buques de tipo capesizes y 47 panamaxes esperando para descargar carbón australiano en China, con un total de 7,5 millones de TPM. Esto supone un descenso de nueve buques respecto a la semana anterior. Estos buques llevaban una media de 180 días esperando fuera de los puertos chinos, y la mayoría llegaron antes de que se impusiera la prohibición.


"Con las autoridades señalando que la prohibición formal se mantendrá en el futuro previsible, los compradores chinos de estos cargamentos han tratado de venderlos en otros mercados", señaló Braemar ACM en una actualización a los clientes.


Los buques han sido redirigidos a una serie de países como Vietnam, India y Malasia, entre otros, a medida que la congestión en China comienza a disminuir.


Hubo un cargamento descargado en China, que llevaba esperando desde octubre de 2020, y algunos informes de los medios de comunicación sugieren que Pekín está dudando sobre la prohibición del carbón.


"Los precios del carbón nacional siguen siendo elevados, por lo que las fábricas de acero y las empresas de electricidad han pedido que se reduzcan las restricciones, lo que puede haber presionado a los planificadores económicos para que descarguen este cargamento. A medida que esta presión continúe, es posible que empecemos a ver más buques dirigirse a la descarga, liberando parte del tonelaje que actualmente está a la espera", sugirió Braemar ACM.


Comentando una posible relajación de las restricciones, Arrow Research sugirió ayer en una nota a los clientes: "Hay razones para creer que esta prohibición es insostenible y que acabará por relajarse un poco".


China importaba aproximadamente el 30% del carbón de coque australiano antes de la prohibición, y el abastecimiento de esas toneladas en otros lugares está resultando difícil y caro, señaló Arrow.


Arrow observó que un pequeño goteo de cargamentos de carbón australiano sigue llegando a China, y que los operadores confían en que el arbitraje de importación cubrirá la demora.


"Está claro que el enorme descuento del carbón australiano debe hacer reflexionar a las autoridades", afirmó Arrow.


Los datos de importación de China muestran un aumento de las importaciones de carbón de Mongolia, Canadá y Rusia para compensar la falta de carbón australiano.


Los fletadores se han visto presionados para resolver el conflicto de los graneles secos en la costa china, que ha dejado varados a tantos marineros.


Los gestores de buques, las asociaciones de navieros y los sindicatos de marinos han instado al gobierno y a las partes interesadas en el transporte marítimo a solucionar el problema de la tripulación varada.


"Los marinos están atrapados en medio de una disputa política... Es vital que se deje de lado la política y que se reconozca el coste humano de estas crisis. Hay que permitir que los marinos operen o sean repatriados", declaró a Splash Ben Bailey, director de promoción y compromiso regional de The Mission to Seafarers, a principios de este mes.

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